Busca en Ciudad Cool
 
buenos aires
 
 

Sobre mí

  • Nombre: Julieta
  • País:
  • Sexo: Femenino
Envíame un mensaje privado
Suscríbete a este blog

Temas anteriores

    Archivo

    Sitios favoritos

    Patrocinado por

    Tres defectos de periodismo político: Condicionamientos, desinformación y abuso.

    Jueves, 07-27-2006, 2:59:58 pm

    Si se entiende el periodismo político como una función social, como un nexo entre la sociedad y sus representantes, deberían los trabajadores de prensa respetar ciertos códigos intrínsecos a la profesión que tienen que ver con la trasparencia con la que se lleva a cabo esta tarea pero hay tres puntos que impiden que esta cuestión se desarrolle con naturalidad, cuidando la pureza de la información, reina de esta profesión.
    En primer lugar, desde que el concepto de libertad de prensa se transformó en "libertad de empresa", la soltura con la que trabaja un periodista político no es la ideal. Desde el momento en que el periodista pertenece a una empresa también, indudablemente, queda sujeto a los intereses de la misma. Es decir, queda totalmente imposibilitado de hacer algún juicio de valor que vaya en contra de los principios ideológicos del medio en donde se desempeña.
    En este sentido se puede confirmar que, en su momento, bajo la gestión de Daniel Hadad, en Canal 9, hubiese resultado imposible escuchar informaciones que oscurezcan la imagen del ex presidente Carlos Menem, amigo del cuestionado periodista. Tampoco hubiese sucedido la separación de Víctor Hugo del canal del estado cuando el presidente Néstor Kirchner tomó la tirana decisión de controlar la línea editorial de la emisora.
    Esta situación lleva a otro lamentable defecto del periodismo político: la desinformación. Al responder a los intereses de la empresa, el periodista, oculta, tergiversa, cuenta a medias la información que en realidad debería ser dada a la sociedad en forma completa. Esto no sólo se da por formar parte de determinado medio, sino también por la simpatía que se genera (por amista, conveniencia, ideología, intereses económicos o vaya a saber uno porqué) entre políticos y periodistas. Si bien no debería haber una relación hostil entre éstos no parece ser conveniente para la objetividad, premisa básica del periodismo, este tipo de vinculaciones entre estos dos elementos de la comunicación.
    Por último, otro defecto, que viene de la mano de los dos anteriores, es el abuso que se comete por parte de los periodistas al formar parte de esta "sociedad" mencionada anteriormente entre empresa-periodistas-políticos. El abuso de poder por pertenecer a algún grupo o estar aliado con algún partido político es el acto de soberbia más denigrante que puede cometer una persona.
    Es evidente que por ser humanos los periodistas no sean justamente paladines de la justicia y caigan en las debilidades que se les presentan a medida que su poder va incrementando. Queda bajo la moral de cada persona usar las herramientas que ofrece esta maravillosa profesión para trabajar al servicio de la verdad dentro de este escenario social.