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Las misteriosas muertes de El Cerro

Martes, 06-05-2007, 7:15:20 pm

Serie Investigación, Paramilitares en Santander IV
Publicado el 11 de diciembre de 2005 en Vanguardia Liberal
La alerta la prendió el representante a la Cámara, Gustavo Petro, cuando la semana pasada se apareció con dos féretros al frente de la Casa de Nariño, que simbolizaban la muerte de dos dirigentes del Polo Democrático en el barrio El Cerro de Barrancabermeja. Tras ello denunció el regreso de las muertes ‘selectivas y políticas’ a manos de los paramilitares. ¿Qué está pasando en el puerto petrolero con este movimiento? ¿Quiénes son las otras víctimas de esta violencia?
Redaccion Séptimo Día
Barrancabermeja
El dolor de Esther María Hernández retumba por las calles del barrio el Cerro en la comuna cuatro, al suroriente de Barrancabermeja.
La tarde del pasado 3 de noviembre, sentada al frente de su casa junto a su marido, Jorge Cala, vio como este se desplomaba tras recibir varios impactos de bala en su cuerpo, por parte de un par de sujetos que arribaron a su vivienda en una moto.
"Mi suegra se acababa de entrar y yo apenas sentí el tramacazo, no alcancé ni a verles la cara", dice Esther, esta vez desde el interior de su morada, donde ha vivido los últimos 24 años de su vida, y donde nacieron sus tres hijos, quienes aún no se recuperan de estos hechos de dolor.
Dice que la menor de 10 años no quiere comer y en general todos están atemorizados: no es fácil salir a la calle, sobre todo en las noches.
Esther asegura que no habían amenazas, que lo confundieron, que la gente lo quería mucho por su trabajo como vicepresidente de la Junta de Acción Comunal del barrio y que todavía no entiende por qué lo mataron.
"Él trabajaba como celador en varios colegios y ya se iba a vincular a algo más formal por el SENA, pero no lo dejaron ni llevar el certificado", recuerda Esther, controlando su llanto pero con la mirada perdida en las 6:20 p.m. de ese jueves.
Jorge Cala también militaba en el Polo Democrático Independiente (PDI) y fue colaborador insigne de la campaña al Concejo del dirigente Rafael Pérez, también de ese partido, quien un par de semanas después, exactamente el 15 de noviembre, fue asesinado en el mismo barrio en el que compartían hasta la cuadra de la vivienda.
"Las circunstancias del asesinato de Rafael son iguales a los diferentes hechos de sangre ocurridos en la ciudad, a mansalva, sobre seguros de la total indefensión de las víctimas, y cuyos autores todos conocen pero nadie denuncia por temor a represalias, ante la impotencia de familiares y amigos", asegura Álvaro Pérez Vides, director del Canal Telepetroleo, ex concejal, hermano del difunto Rafael y hoy en el exilio, producto de varias amenazas contra su vida y trabajo.
Rafael Pérez fue asesinado en una esquina del barrio El Cerro, junto a la Iglesia San Ignacio de Loyola, mientras esperaba el bus para dirigirse a la Alcaldía, donde hacía parte del Consejo Territorial de Planeación.
A Pérez, quien dejó un hijo adolescente y a su esposa, se le reconocía también por su trabajo como entrenador de fútbol de la escuela ‘Estrellas del Mañana’.
"Ahora quedamos cuatro hermanos, compungidos, heridos en lo más profundo y con un sentimiento de impotencia y rabia al mismo tiempo, ante el comportamiento de las autoridades frente a estos crímenes, especialmente por el ambiente de zozobra e incertidumbre que están viviendo las comunidades", acota Álvaro.
Esta impotencia obedece a que, según él, los autores de estos crímenes no sólo tienen nombre propio (miembros del Bloque Central Bolívar de las Autodefensas que a propósito se desmovilizan este lunes), sino que ellos "se pasean como Pedro por su casa intimidando a la población, mientras quienes deben garantizar el bienestar de los ciudadanos se lo dejan a las tales cooperativas de seguridad que han aparecido sin que las comunidades las hayan solicitado, y que generan desconfianza y pánico en la población".
Uno de los logros que en voz baja le reconocen a Rafael, es el haber logrado que por un tiempo se dejara de pagar la vacuna de $12.000 que los paramilitares le cobran mensualmente a cada una de las 672 viviendas del sector.
Incluso, el dirigente habría tenido altercados por evitar que los armados ilegales guardaran sus armas y vehículos en casas de los lugareños.
Hoy su hermano Álvaro en el exilio ha contado con el apoyo de la FLIP (Federación para la libertad de prensa) y la APB (Asociación de los Periodistas de Barrancabermeja) y de algunos organismos internacionales que le están haciendo seguimiento a su caso "pues está en juego además de mi vida, el normal funcionamiento de un medio de comunicación".
 
Crímenes seguidos
Otra cosa sucede con algunos barramejos de los 3.563 habitantes que según Planeación Municipal, hacen parte del barrio El Cerro.
Aunque en sus calles se respira calma, la gente reconoce que prefiere entrarse antes de las 7:00 p.m. "por seguridad".
Tras el último crimen del sector, en el que dos sicarios acabaron con la vida de Jaime Ernesto Quintero de 50 años, un ex trabajador de Ecopetrol del área de casinos, uno de los miembros de la comunidad envió una carta a los comandantes paramilitares de la zona.
"Estamos alarmados por lo que está sucediendo porque fueron tres crímenes seguiditos, pero no hemos obtenido respuesta de ninguno de los dos lados", asegura la fuente.
Edgar Reyes, líder comunal, sostiene que el problema de la seguridad es que "uno aquí permanentemente ve la policía pero más que todo gente del grupo de hidrocarburos, pendiente del cartel de la gasolina por los lados de la línea del tren, pero que patrullen en el barrio prácticamente no".
Reyes se mostró preocupado por los hechos, pues "nos asalta qué hay detrás de todo esto, pues parece ser un loco que está cometiendo crímenes y tememos que quieran hacerle limpieza al barrio. Esas presiones ya se habían ido".
Otros testigos, que por supuesto pidieron la reserva, van más allá y aseguran que las circunstancias de los crímenes han sido las mismas "son dos jóvenes de no más de 20 años que actúan como sicarios de los paramilitares. Hemos oído rumores de la existencia de una lista negra con 40 nombres y por eso nadie abre la boca, porque está en juego la vida, pero seguramente varios los podrían identificar".
Cinco quejas de este tipo han llegado al despacho del defensor regional del Magdalena Medio, Jorge Gómez Lizarazo, quien asegura que junto a organismos como el CICR, han tenido que sacar a igual número de personas del barrio, incluida la educadora Eva Marín.
"Este año llevamos 120 muertos en el municipio, 77 de ellos en el casco urbano y en el 94% de los casos con arma de fuego.
"Aunque hay unas comunas más violentas que otras (ver recuadro), la violencia está sectorizada en los barrios pobres y es allí donde se repite la muerte.
"Hay una tensión que no podemos calificar como normal, si todos los días hay que sacar a una persona de la ciudad.
"No se le puede decir a la gente que se vaya ante las amenazas, porque ese mensaje significa que la policía no es capaz de brindarles seguridad".
Algunas madres de familia han denunciado de manera soterrada, que a sus hijos mayores de edad las autodefensas los han reclutado durante tres meses en varios sitios de entrenamiento militar en zonas cercanas a Puerto Berrío y Remedios, Antioquia.
En este último municipio, concretamente en el corregimiento Santa Isabel, se desmovilizarán mañana tres frentes del Bloque Central Bolívar: el Nordeste Antioqueño, el Bajo Cauca y el Magdalena Medio, este último con presencia en Barrancabermeja.
Defensores de derechos humanos temen, que tal y como lo han venido denunciando varias Ong, quienes se desarmen no sean las estructuras de los grupos armados, sino "jóvenes sin antecedentes penales".
"Ellos (los paramilitares) les ofrecen a nuestros hijos un millón de pesos o un cupo educativo, y no hay opción, no sólo por la pobreza, sino por el miedo", dice una de las denunciantes.
Presión electoral
Además de la zozobra que recorre a las familias de las víctimas y a los vecinos del sector, los dirigentes del Polo Democrático de Barrancabermeja también denunciaron la presión que vienen sintiendo por estos hechos, más aún cuando se avecinan las justas electorales.
"Nosotros le dimos el aval al alcalde actual (Edgar Cote Gravino), pero por las denuncias de sus vínculos con paramilitares él tuvo que renunciar al Polo. Desde entonces hemos entablado derechos de petición para conocer todos los actos públicos y las amenazas no han cesado. Hay una lista negra de 20 dirigentes amenazados, y ya a algunos les ha tocado irse", asegura Oswaldo Wayasamin, vocero del PDI.
Ellos insisten en que los paramilitares están buscando cómo coaccionar el voto para las próximas elecciones.
"Se están ensañando contra gente que tiene una posibilidad electoral de jugar. Han accedido a algunas comunidades orientando a votar por ciertos nombres para Senado o Cámara. No es una campaña en plaza pública de frente, sino con el fusil", asevera Francisco Campos, de la Corporación Nación y también militante del PDI.
Por eso piensan que no son exageradas las acciones simbólicas que emprendió el representante a la Cámara, Gustavo Petro frente a la casa de Nariño, pues son una manera de alertar sobre unos hechos "que nos podrían llevar a lo que pasó con la UP, si se van asesinado poco a poco a miembros del Polo. (...) En este momento no están dadas las garantías para hacer política, no tenemos asiento en el Concejo municipal y por eso se convocó a un comité de garantías electorales. Estamos esperando que la Vicepresidencia ya no dé más espera a su instalación", añade Campos.
Los entrevistados aseguran no contar con el esquema de seguridad que tradicionalmente brinda el DAS: escolta y carros blindados.
"No tenemos ni siquiera guardaespaldas, no hay facilidades de transporte, y nosotros en este momento no podemos entrar a los barrios nororientales o surorientales", explica por su parte Arturo Moncada, de la mesa directiva de este partido en Barrancabermeja, al tiempo que cuestiona el hecho de que una organización que está en la mesa de negociación, continúe con las muertes selectivas.
¿Qué dice la Policía?
Aunque el comandante de la Policía del Magdalena Medio, Coronel Oscar Hernando Torres, no desestima estos hechos, sostiene que los móviles se desconocen y que "asegurar cualquier cosa es apresurado y le corresponde a la Fiscalía esas sindicaciones, porque aún no se conocen los autores de esas muertes" (las del barrio El Cerro).
"Pueden ser venganzas personales, retaliaciones entre grupos de delincuentes e incluso por querer atracar a los ciudadanos, eso está por establecer".
El oficial sostiene que en este sector no sólo sí hay presencia policial, sino que cumplen con una vigilancia periódica "dos patrullas, de 30 a 50 hombres según la movilidad que tengamos, teniendo en cuenta que la comuna 4 es una de las menos afectadas en Barrancabermeja".
"No creo que haya mucha presencia de autodefensas porque este año hemos capturado a 90 de sus miembros, que están siendo judicializados. Además hemos incautado 240 armas de fuego, 180 por porte ilegal. Estas acciones gracias a la denuncia de la ciudadanía. Si no denuncian no podemos hacer nada".
Respecto a las garantías para hacer política, el Coronel Torres sostiene que sus hombres hacen controles esporádicos a las sedes políticas para garantizarles la seguridad a los miembros de los diferentes partidos, y "quienes se han acercado a pedir expresamente indicaciones, les hemos dado las recomendaciones del caso, les hemos pedido que nos indiquen sus itinerarios para acompañarles".
Mientras persista el miedo, seguramente serán muy pocos quienes se atrevan tan siquiera, a pedir protección.
13.720: Personas han tenido que salir desplazadas de Barrancabermeja en los últimos cinco años, según registros de acción Social de la Red de Solidaridad Social. Esta cifra equivale a un total de 3.143 familias.
Fuente: Banco de Datos Cinep, Credhos, Defensoría del Pueblo, Observatorio de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de la Vicepresidencia



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