La cifra de orangutanes que han muerto en Indonesia a lo largo de la estación seca (hablamos de poco más de 6 meses) asciende al millar. Los incendios forestales han sido la principal causa de este triste hecho.
Según los ecologistas, había unos 56.000 orangutanes en 2002, pero la población ha disminuido a un ritmo de 6.000 por año. La llegada de humanos a sus hábitats y la progresiva destrucción de los bosques amenazan su existencia.
Los orangutanes viven en Borneo y Sumatra, lugares invadidos por el hombre; pero además los incendios que se han producido en la parte de Borneo despojaron a los orangutanes de comida, lo que le obligó a buscar alimento en asentamientos humanos, donde según la Fundación para la Supervivencia del Orangutan de Borneo son atacados cuando asaltan las cosechas.
Cerca del 90 por ciento de su hábitat natural ha sucumbido a la tala ilegal de árboles y los incendios, y podrían desaparecer en una década si no se frena la rampante deforestación.