Un ciego corazon
Lunes, 05-07-2007, 1:53:15 pm
Un sentimiento de ansiedad invade mi mente, me siento, pienso y recuerdo
lentamente como ayer sentados en el parque nos abrazamos tiernamente. Hoy no estas y tu ausencia esta presente, me atormenta y discrimina, la tristeza es inminente.
Abandonado y derrotado miro esta noche al cielo, busco una estrella que me haga compañía,
mas ninguna responde a mis llamadas desesperadas, ninguna brilla como brillaste tu en nuestras noches,
mi latiente corazón se deshace a cada instante, ya no soporto esta agonía... el aire se me agota.
La rabia se apodera de mi cuerpo y de mis fuerzas, golpeo las paredes pues me siento aprisionado.
No es por que no me quieres, sino que nunca me quisiste, y yo un fui ciego, pues de la mano me llevaste y en me dio del camino me abandonaste. El bastón que me sostiene en pie busca tus pasos, pero la arena y el viento se llevan tus huellas para siempre. Mientras sigo mi camino en busca de la
nada, ya que en tu ausencia no me queda razón de existencia.
Aun así tengo presente cada momento contigo vivido, y aquí tendido en este desierto espero a hora en que salga el sol y me ilumine con potencia cegadora, esa luz que mis ojos nunca quisieron ver, aunque siempre supe de su
existencia.
Aun al saber que te ibas, no te detuve, y ahora después de tanto tiempo no te pido que vuelvas. Ya sufrí bastante en el silencio, solo... no por eso soy mejor, ni peor... no me queda mas nada.
Aunque mucho no perdí, me dejaste y dije adiós, con decepción en los labios, comprendí que un sentimiento tan inmenso es un engaño. Y me dejaste con la misma mirada cálida de siempre, y por primera vez no discutí. Y quizás porque por primera vez no perdí nada, y lo perdí todo.
Se que te fuiste, y aun te siento y por confuso que parezca con cada gota de azúcar, que dejaste en mis labios, creaste llamas de fuego que arden en mi garganta. Pero no exploté.
Diría que me provocaste, pero no reaccione, y te mostraste sorprendida como cuando nos conocimos y me dijiste que lo tenias todo en mi.
Nunca hice preguntas, pues no fui nadie para juzgarte, y no quise hacerlo, pero espere que tu lo hicieras conmigo.
Hoy sé que el pasado pesa mas que el futuro, aun cuando conoces las desgracias que se acercan, pues cuando cierras los ojos, en un segundo haz perdido una vida, diría que es destino, pero nunca creí en él...
Aun en mi ceguera, continuo caminando, el rumbo lo determinarán las circunstancias. Mi meta será encontrar la inmensa sombra al otro lado del sol, donde esta verdad, mi verdad, mi sufrimiento, no tenga valor...