Quien contamina, repara
Miércoles, 03-14-2007, 12:14:43 am
Según Conama, la aprobación del Proyecto de Ley de Responsabilidad Ambiental de Empresas en España, constituye un hito en el ordenamiento legislativo medioambiental español. Fue aprobado por el Consejo de Ministros del pasado viernes 9 de marzo y obliga a prevenir los daños derivados de la actividad económica y a reparar los que se causen. La nueva Ley prevé sanciones de hasta 2 millones de euros y la suspensión de hasta dos años de la autorización para la empresa. Ante cualquier hecho de contaminación, los operadores económicos tienen la obligación de reparar materialmente los daños causados, no a compensarlos económicamente, y más que el principio de 'quien contamina, paga', es el principio de 'quien contamina, repara'. (Fuente: boletín de CONAMA). ¿Comprobaremos su efectiva aplicación?
El gustirrinín
Martes, 03-13-2007, 2:49:18 am
Supongo que al abrigo del batí burrillo de conocimientos que dispongo en materia económica y financiera y de las expectativas de las normas internacionales de contabilidad (NIC-NIIF) (ver post NIC a la carta), desde finales de 2004, imparto cursos y seminarios relacionados con el análisis contable y la adaptación a las NIC-NIIF, dirigidos a economistas, profesionales de la contabilidad y la fiscalidad así como a directivos y mandos intermedios de empresas de distintos sectores.
Entre otras actividades formativas, actualmente colaboro docentemente con la firma Factor e imparto un curso sobre NIC en el Colegio de Economistas de Málaga. Asimismo, estoy elaborando un manual sobre la materia (ver post Cara de Idiota), que espero se edite un mes después de la aprobación del eterno nuevo Plan General de Contabilidad (Ver post BPGC).
El motivo de este post, aparte de venderme un poco (falta siempre hace), es para intentar trasladaros la experiencia inicial y la graciosa sensación que me embarga cada vez que me pongo delante de un auditorio. Salvo experiencias sensibles, como la relatada en el post Hablar en público, creo que me desenvuelvo de una forma peculiar y decente (lo sé, no tengo abuela), procurando aprender, aprehender y mejorar continuamente.
Ayer me sumergí de nuevo en una experiencia de este tipo. En los preliminares, siempre me entra un gusanillo por el estómago y una contradictoria tensión, vamos, un incómodo gustirrinín, como diría una amiga, ante el perfil del público desconocido y de si daré la talla.
Escuchaba cabizbajo la presentación que el miembro de la Junta de Gobierno del Colegio de Economistas de Sevilla, D. Manuel Venegas, que inauguraba el curso, hacía del docente: que si secretario general de tal, que si consultor, que si lo queremos reenganchar a la formación de forma continuada, etc. Supongo que era necesario todo eso, como imagen y para trasladar confianza al grupo expectante, pero no termino de acostumbrarme a esos inmerecidos piropos publicitarios. Vengo de donde vengo (Ver post Pastor y porquero) y cada día que pasa sé que sé menos (ver post Meme) y de lo relativo de todo.
Aperturado formalmente el curso, me empujo hacia el estrado. “Buenas tardes, me llamo Manuel…. y soy de profesión…. El motivo de este curso….” Veinte y pico de titulares y colaboradores de despachos fiscales y contables de la Costa del Sol, curtidos al calor de arduas inspecciones fiscales, auditorías contables y asesoramiento económico y financiero.
Personas mayores que yo, de mi edad y varios de las últimas promociones de la facultad. Todos jóvenes mentalmente y con unas irrefrenables ansias de refrescar y aprender. Y allí estaba yo, frente a esos cuarenta y pico de ojos escudriñadores. Me presento profesionalmente de otra forma, haciendo hincapié en mi dilatada experiencia en un gabinete fiscal y en las dificultades y responsabilidad de esos negocios.
Después de relatar esa experiencia, percibí que el ambiente se relajó y, de manera simultánea, como por arte de magia, yo también. ¡Comprende nuestro trabajo!, pensarían. El caso es que los presuntos dinosaurios, curtidos durante años, del gallinero de la clase ya no parecían tan amenazantes y los conjeturales cachorros, sobradamente preparados, de las primeras filas no parecían tan desafiantes.
En verdad, cuando se fueron presentando uno a uno, ya no eran en mi mente estegosaurios ni retoños, sino personas, con nombre y apellidos. Incluso, aplaudimos a varios que llevaban un porrón de años al frente de sus respectivos negocios y a otros que se habían traído al 50% de su plantilla a que se formasen.
En resumidas cuentas, buena gente. Las tres horas de la primera sesión se me pasaron en un plis plas. Por cada curso, abro un blog privado, con acceso restringido quiero decir; que nos sirva de recurso complementario (los que os dediquéis a estas lides, os lo sugiero), ya que el cien por cien de los asistentes trabajan y es una forma de mantener un contacto entre sesión y sesión, retroalimentar adecuadamente la programación de las siguientes sesiones, información complementaria, apuntes adicionales, supuestos, solución de dudas, etc.
En síntesis, un verdadero gustirrinín profesional. Espero estar a la altura profesional que se merecen. ¡Ah! el material es de la editorial Deusto. Muy completo, me gusta (para información en pdf, pinchar aquí).
¿Memoria hipócrita?
Domingo, 03-11-2007, 9:26:48 pm

Detalle de un cuadro pintado en memoria de las víctimas de los Atentados del 11-M (Fuente: MEC)
Hipocresía: Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan. Por ejemplo: depositar un ramo de flores ante una tumba sin sentir nada o estrechar la mano del oponente con fingida sonrisa moderada.
Vivienda y Empleo
Domingo, 03-11-2007, 2:08:37 am
Vía idealista.com, leo en The economist que el boom inmobiliario en el mundo se está desacelerando a marchas forzadas. En España, esta ralentización ha comenzado influir en las agencias inmobiliarias. Según la Asociación de Expertos Inmobiliarios (APEI), la desaceleración podría afectar a un 30% de las 60.000 agencias inmobiliarias españolas.
Ahora, como si de una revelación o hallazgo se tratara, publica el Banco de España (BE), que este boom ha perjudicado el desarrollo de la productividad de la economía y puede repercutir gravemente en el mercado de trabajo si el sector entra en crisis. ¡Menudo descubrimiento! A buenas horas, mangas verdes.
Estarán contentos los analistas que han parido esta revelación. Por lo visto, han descubierto lo que los españolitos de pié sabían desde hace tiempo; es decir, que la baja productividad del sector de la construcción termina afectando al conjunto de la economía, mientras que la posibilidad de obtener rápidos y grandes beneficios a corto plazo en la construcción, termina atrayendo a inversores tradicionales de otros sectores.
"Si los inversores trabajan con perspectivas a corto plazo, el incremento de la rentabilidad en la construcción puede reducir algunas inversiones beneficiosas en el largo plazo en otras actividades productivas". Lo anterior se lee en el informe del BE: “Los precios de la vivienda y la reasignación del empleo: una evidencia internacional" (leído en Expansión, también a través del portal idealista.com).