El Príncipe Blu - ¡Vencedores Adelante! Por su poder, Dios lo exaltó como Príncipe y Salvador porque un niño nos ha nacido, hijo nos ha sido dado, y el principado sobre su hombro. Se llamará su nombre "Admirable consejero", "Dios fuerte", "Padre eterno", "Príncipe de Paz".
Recuerdo que cuando era pequeño me llamaban Hermán Monster, Olafo el amargado, o fosforito. Por cualquier cosa me enojaba fácilmente. Nadie me podía decir nada porque reaccionaba con agresividad. Fui así hasta que Dios utilizó a un amigo del colegio. Él me escribió: "tú eres mi mejor amigo, pero lo malo de ti es que me maltratas". Eso me dolió y me cambió tanto que aún conservo la carta después de tantos años. Cuando a Jesús lo dejaron sólo, sus amigos lo traicionaron, la gente lo gritaba y lo acusaban injustamente llevándolo hasta la muerte, ante todo esto Él lo único que dijo fue: nada. Sí. No dijo nada. Se quedó callado. "Estando angustiado, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja al frente de sus trasquiladores, Él enmudeció, y no abrió su boca ...fue herido por la rebelión de mi pueblo" (Isaías 53: 7-9). Como le dijeron a Chavés: ¡Por qué no te callas! ¿Por qué no eres capaz de soportar una crítica? Dios no tenía porque soportar esos gritos, esas mentiras, y aún así quedó mudo ante el mundo. No se defendió. Él espero la justicia divina. Al tercer día resucito de entre los muertos.