Llegar a la Meta
Jueves, 07-17-2008, 11:27:21 am
La vida cristiana es una carrera. La meta es Jesús, llegar a ser como Él y ser dignos de la Salvación. La pista es la vida. Así que corremos toda la vida para alcanzar la perfección en Cristo.
Los pecados son pesas de hierro que están atadas a nuestro cuerpo y no nos dejan correr esa carrera, ni tampoco nos permitirá llegar a la meta. Así que para correr con agilidad y llegar a Jesús, tenemos que librarnos de ese pecado que tanto nos pesa.
“Despojémonos también de todo peso y del pecado que fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera” (Hebreos 12: 1).
“¿No saben que en una carrera todos los corredores compiten, pero sólo uno se lleva el premio? Corran, pues, de tal modo que lo obtengan. Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre. Así que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire, más bien, golpeo mi cuerpo y lo domino, no sea que, después de haber predicado a otros, yo mismo quede descalificado” (1 Corintios 9: 24-27).