La puñalada de un AMIGO
Miércoles, 02-13-2008, 8:16:23 am

¿Dios que esperaría de un enemigo? Es lógico: espera traición, engaño, mentiras, maldad. Y… ¿qué espera de un amigo? También es lógico: amor, compromiso, fidelidad, compañía, constancia, disciplina, entre muchas otras cosas.
¿Qué demuestran tus actos y tu forma de vivir? ¿Será que tus actos y tu forma de vivir son de un amigo de Dios? ¿O de un enemigo?
El Rey David dijo esto cuando un amigo lo traicionó: “Si un enemigo me insultara, yo lo podría soportar; si un adversario me humillara, de él me podría yo esconder. Pero lo has hecho tú, mi mejor amigo, a quien me unía una bella amistad, con quien convivía en la casa de Dios” (Salmos 55:12-14).
Dios es tu amigo; tú no lo buscaste a Él, sino que Él te encontró a ti, es más, por ÉL es que estás aquí. Y como amigo Él no espera que lo insultes o lo humilles con sus actos, porque uno jamás espera eso de un amigo verdadero.
Examina tus pasos, tus caminos, tus palabras, tu corazón. Fíjate si no lo lastimas.
Al final David concluyó sobre las personas que dicen ser amigas, pero a la final traicionan: “Esa gente no cambia de conducta, no tiene temor de Dios. Levantan la mano contra sus amigos y no cumplen sus compromisos” (Salmos 55:19-20).
La amistad con Dios no es un juego. Él nos pregunta: ¿estás CONMIGO o estás con ellos?
Pregúntate: ¿con quien estás? ¿Con ellos? ¿Con Dios? Y Dios te dice: si estás Conmigo, entonces porque sigues como ellos, ¿acaso lo que yo te ofrezco no es mejor? Dímelo, Hijo.