El hada de los colores en la pared
Jueves, 02-21-2008, 11:37:03 pm

Cuando la ví parecía un simple manchurrón, yo no estaba seguro de qué se trataba... pero la mancha parecía un tipo de garabato que dejaba tantos espacios en blanco que uno diría que se hiciera adrede.
No pude nunca imaginar que aquello tuviera vida, en dos dimensiones, pero vida.
Era de todos los colores y estaba en una incólume pared blanca. Decía no tener problemas para desplazarse porque todo lo que existe está pegado a algo, y en última instancia al suelo, por donde también se desplazaba para alcanzar las paredes blancas de las calles, su lugar favorito.
Eran aquellas paredes solitarias, cercanas a los colegios donde más a gusto se encontraba. Los niños se paraban a mirarla y había tanto garabato y sugerencia de formas reconocibles, que los crios jugaban a ver qué parecían las manchas, tal como hacemos con las sugerencias de las nubes.
Yo, sinceramente, me paré ante la mancha así, imaginando ver una cabeza, unos brazos, alas...un ser mágico. Así que allí me quedé, frente a esa informe forma de algo parecido a un Hada del Graffiti, o algo similar.... no tiene ni nombre ni sabe qué es ella en sí misma. Bueno, sabe que es hembra. Y que se reproduce a sí misma empleándose en convencer a otros que sigan transmitiendo sensaciones a través del color.
Inocula una venenosa influencia con sólo mirarla detenidamente. Las personas se sienten de tal forma impregnadas en sus almas de pintura y color que desean colorear irremediablemente, los adultos dice, somos más perezosos y aguantamos hasta llegar a casa, comprar materiales y buscar un sitio adecuado. Pero no hay pocos que ya tomando el café, emborronan el periódico con dibujitos.
Los niños, más espontáneos inmediatamente la hacen crecer con más trazos y colores. Ella recoge todas esas formas y al día siguiente las muestra con la mejor intención del artista espontáneo. Y de esa manera la pared gana en un atractivo inigualable, fruto de la influencia de dicho ser que cuenta, forma parte del mundo desde antes que el hombre supiera mezclar colores. Los dioses la crearon en una oscura cueva, donde habitaban unos simios que nada más verla, garabatearon las piedras. Estos simios acabaron por convertirse en seres humanos por la sola acción del arte y la trascendencia de la creatividad.