No pasó nada con la persona del artículo anterior, quedó todo en una llamada que me decía que estaba de cervezas con unos amigos... a ver para qué puñetas me manda un sms encriptado en extraños enigmas y algoritmos... es la puñeta... me dejó pensativo, pues después de todo aquello poco he sabido de ella... quizás quería tomar el pulso a mi disponibilidad y viendo que estoy disponible, pierden el interés... así que bueno, viva mi habitual ostracismo, que eso me hace vivir más tranquilo y lejos de vaivenes egoicos de hembras indecisas.
Esta semana se presenta apresurada, pasos y semana santa, niños y procesiones...
Pero es una pausa en el ritmo social y a mí me trae a mis hijos, con los que disfruto unos paseos que de otro modo daría solo o no daría.
Los comercios cierran con las calles, intransitables y congestionadas, como todas las narices en primavera... para ellas un buen antihistamínico es que se acabe tanta procesión... pero claro, eso nada más que lo da el tiempo: o la lluvia o las fechas que finalizan las fiestas...
Comentaba con una compañera de oficina, que estas fiestas mueven la fe de muchísimas personas que no comulgan con la Iglesia Católica, y que sin embargo sí tienen grandísima fe a determinadas procesiones o pasos de semana santa... quizás en ese tránsito que se recrea en madera, las personas vuelven a simbolizar sus propias penitencias, que duran una vida completa y varias reencarnaciones. Y sí, encarnamos una y otra vez las estaciones de penitencia espiritual hasta conseguir la perfección.
Cristo es el Camino porque representa y vive todo el tránsito que el cuerpo, la mente y el espíritu han de realizar para lograr la unión perfecta con Dios. Y así, toda su vida no es más que un manual de instrucciones milimétricamente establecido para que se produzca esa perfección.
Quizás lo peor es que mucha adoración queda en el terreno exterior del proceso... la imaginería ocupa el corazón y se olvida el mensaje, es simplemente el madero con la forma del símbolo aquello que quiere representar y en el espíritu no se hace permeable el mensaje.
En su obra "Cómo descubrir al Maestro Interior" Kabaleb, os expongo el prefacio a la obra que lo explicará con más claridad, pese a que estoy en su lectura y me quedo fascinado de las enseñanzas esotéricas del cristianismo, cosa que me resulta afín y necesario por mi cultura, aquí os dejo la reseña bibliográfica que se puede encontrar en cualquier buscador.