MARTI PERIODISTA
Jueves, 03-06-2008, 4:53:56 pm
La veracidad, energía y prudencia son virtudes que Marti signaba como el horizonte que marcara la distinción de cualquier medio en contraposición de aquellos donde su posición de bajezas y ambiciones enturbiaban el periodismo.
Todavía están presentes medios donde este es su perfil y periodistas que se empeñan en levantar columnas de calumnias para ser congratulados por los que pagan aunque en ello se ganen el descrédito de las personas honradas y profesionales.
La guerra mediática que hoy se da para respaldar la oligarquía, asfixia cualquier intento de oposición de los medios alternativos, por lo que urge encontrar la viabilidad y sostenibilidad en la organización y unidad de acción, estrategia a la que tanto tiempo los enemigos le han dedicado y dedican para que no fructifique.
En el libro “100 hora con Fidel”, Ramonet pregunta sobre los llamados medios libres y Fidel le responde: “En esos medios “libres”, ¿quién habla? ¿De qué se habla? ¿Quién escribe? Se habla lo que quieren los dueños de los periódicos o de las emisoras de televisión. Y escribe quien ellos decide. Usted lo sabe bien. Se habla de “libertad de expresión”, pero en realidad lo que se defiende fundamentalmente es el derecho de propiedad privada de los medios de divulgación masiva”.
La labor de informar no esta reñida con la belleza creativa como lo cotidiano no nos debe apartar de lo universal. La riqueza expositiva debe superar la mera reseña de hechos. Convencer no implica imponer criterios y puntos de vistas absolutos. Convencer es argumentar, mostrar todos los puntos de vistas a favor y en contra y lograr que se muestre con honradez lo que de beneficio aportan las ideas que se defienden. Enarbolar la firmeza de los valores de un periodismo comprometido, de avanzada.
La literatura periodista que Marti nos aporta es una fuente esencial para entender en la radiografía que dejó como herencia para sus colegas de todos los tiempos. Las observaciones personales que realizó como periodista no han perdido vigencia y constituyen una oportunidad para acercarnos a su lectura y aplicación en el trabajo diario que nos permita colocar los productos comunicativos actuales en dimensiones superiores.
Evitar superficialidades, la falta de reflexión, utilizar un lenguaje capaz de estar presente en todos los géneros con sencillez, claridad, precisión y elegancia, para contribuir con cada trabajo a tener una vida cultural plena sin descuidar los fenómenos que ocurren en el ámbito nacional o extranjero.
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