Así como dicen que todo se ve del tamaño de los ojos que lo miren, también parece que todo se escucha e interpreta dependiendo de las orejas que lo procesen. Es divertido siempre ver las letras que les ponen los niños a las canciones populares y sobre todo a las canciones patrias, que por lo general carecen de un real significado en su cabecita y orejitas.
Mi hijo de 4 años me dice “mami cantame esa canción de Artigas…”
Me quedé pensando… y entoné..
- “El padre nuestro Artigas…”
- No otra
- “la que dice “orientales la patria…”
- Si, esa
Y la siguió cantando él (sólo precisaba un pequeño empujoncito a la tonada…de la letra… en fin… disfrutable). (vale aclarar que en esta canción no se nombra nunca a Artigas, pero hizo una buena asociación patria el niño).
Esto sonó en mi casa:
“ Orientales la patria o la tumba
Libertad otro moria morir
El ponocio que hace la tumba
Y que hoy no sabemos cumplir”…
Al preguntarle que era el ponocio que hacia la tumba… me miró como si yo no fuera una fuente confiable del conocimiento escolar y le preguntó a su hermano: “Nino, qué es el ponocio?” (obvio que Nino no tenía la más remota idea de esta parte del bagaje cultural)
La letra de nuestro Himno Nacional, para los que no lo conocen empieza así
Orientales la patria o la tumba
Libertad o con gloria morir (otro moria morir)
Es el voto que el alma pronuncia (el ponocio que hace la tumba) (¿?)
Y que heroicos sabremos cumplir (sabremos? Pero otro día...mmm en fin)
Cuando estoy en la escuela (como maestra de 1º año) siempre me divierte escucharlos en los primeros actos patrios, los disparates son tan gigantescos que me he llegado a tentar de la risa en medio de algún himno (antes que uno trate e intente que lo digan bien, cantando el himno mil veces y recitándolo mientras lo leemos).
Parece que este año tendremos que empezar por casa o dejar que el ponocio siga haciendo la tumba mientras dejamos todo eso del cumplimiento para algún otro día que andemos de mejor humor…
Beso beso