¡Hay un travesti en mi baño! - Y yo que me creía tan abierta…
Sábado, 10-13-2007, 11:21:42 am
Estaba con otras dos mujeres esperando turno en un baño de mac donald’s cuando del cubículo donde me tocaba meterme sale un travesti. Un señor altísimo, flacucho, feaso, moviéndose de forma muy delicadita y vestido de mujer. En contra de lo que hubiera respondido si alguien me hubiera hecho la pregunta de “que pensás si del baño de mujeres sale un travesti?”, situación que nunca me cuestioné a decir verdad, hasta ahora. Creo que mi respuesta hubiera sido en un tono de tolerancia, algo parecido a lo que pensé luego de un rato: “pobre, tampoco se va a meter al baño de los hombres vestido de mujer”.
La cosa es que mi primera reacción, esa que sale de la piel fue de indignación. Me sentí invadida, quedé shockeada en medio de una mezcla de cosas raras… mientras las otras dos mujeres que seguían esperando afuera, también con un aire de indignación comentaban: “que horrible… si a mí me pareció porque era demasiado alto… no se puede creer…que poca vergüenza” y cosas por el estilo.
Entre tanto la “abierta de mente” que se creía hasta ese entonces, trataba de reacomodarse a la imagen de ver salir a un señor vestido de señora, de un lugar donde supuestamente no debía estar.
El ponerme una corbata me habilita a entrar al baño de hombres? (según mi esposo me habilita a entrar, pero no me asegura salir).
Qué es lo que define los sexos, la ropa que vestimos??
Si es así, la ropa unisex nos habilita a entrar en el baño que más cerca nos quede?. Menudo lío. El dibujito de hombres y mujeres que cuelgan afuera del baño refleja una forma de autoproclamarse y sentirse, más allá del sexo con el que nacimos?
Qué tema complicado ¿no? Hasta ahora aceptaba con “bastante” naturalidad las parejas del mismo sexo, (se les mira un poco, sí, y chocan algo, ya que no estamos acostumbrados a tratar con tanta naturalidad relaciones que una y otra vez en nuestra formación “algunos” o “muchos” nos tildaron de antinaturales, raras o enfermizas; aunque levantemos la bandera de la búsqueda de felicidad, los derechos y toda esa maraña de ideas progresistas que nos hacen creernos hiper abiertos y no escandalizarnos por casi nada…).
Será que este mundo gira tan rápido que no nos da ni tiempo a adaptarnos a tanto cambio?, o que para vivir sin sobresaltos tenemos que llevar atado el brazalete de la tolerancia adrede y en un lugar bien visible para nosotros mismos, para que a los que nos sentíamos y creíamos tan abiertos en este campo, no se nos olvide ni un segundo que lo somos, raro no?.