In the Navy.
Martes, 05-30-2006, 2:01:08 am

Seguimos con lo mismo. No se mide igual a hombres y a mujeres, y eso me parece transportarme a la Edad Media, donde las mujeres no tenían nada que decir, sí tenían, pero no las dejaban, eran invisibles y estaban al servicio de los hombres, de las tropas del señor feudal, de la Iglesia y hasta de los Templarios, a los que según parece les gustaban otras cosas, dicho sin acritud.
El escándalo por el vídeo sexual en el buque petrolero Marqués de la Ensenada, protagonizado por varios marineros entre los que se encontraba una mujer, me provoca varias consideraciones, además de sonrojo por injusto.
La primera de ellas me lleva a pensar, si la marinera sabía que la estaban grabando, y si es así, pienso que tal vez desinhibida por el alcohol, no pensó en las posibles consecuencias.
Segunda, habría que preguntarse si su comportamiento era el habitual o sólo fue enmarcado por el ambiente festivo provocado por el consumo excesivo de alcohol. En cualquier caso, también los hombres sómos algo promiscuos y sin embargo se nos mira de otra manera, como si eso debiera ser algo inerente a nosotros.
En tercer lugar, a mí me parece que tuvo la valentía de denunciarlo, me imagino que a pesar de saber a lo que se enfrentaba, un mundo marcadamente machista en donde la obligación de un hombre es aprovecharse de una mujer, si está bebida mejor, más fácil; ya se sabe, si lo hace un hombre es un macho y si lo hace una mujer una puta. Todavía estamos en esas, y más en el Ejército.
Cuarto, según mi código de conducta, y eso no lo hace ser el más auténtico ni el mejor, me gustaría saber si los "caballeros" marineros se preocuparon de saber si ella estaba en condiciones de negarse o de aceptar el acto sexual, si estaba de acuerdo o no, si no es así, de "caballeros" tienen bien poco como indica el entrecomillado. Claro que habrá quien diga que eso de la caballerosidad está demodé, pero no se trata de caballerosidad, sino de ética personal.
Quinto, de la misma manera que se ha sabido la identidad de la mujer, lo cual me parece aberrante ¿por qué se ha ocultado la de los marineros implicados?
Sexto, según todo esto, habrá que pensar a partir de ahora que más vale callarse para tener contentos a los generales, so pena de aplicarle un código rojo, cosa que no sé ni me interesa si tal código existe en España. Pero, ¿cómo callarse ante la ignominia de los hechos? No me refiero al acto sexual en sí, sino a la más que dudable hombría de el-los marineros implicados en el asunto. En aquel momento, posiblemente por las circunstancias que fueran, se cometió un error, pero de eso a difundir las imágenes, me parece de auténticos indeseables. Claro que sabiendo como se llama así mismo el marinero que grabó las imágenes, ya me lo explico. Se llama "carroñero". Pues dice el tal carroñero que el vídeo está dedicado a todos los marineros que navegan por el mundo por la única satisfacción del deber cumplido
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Dejemos la carroña a ver si se la comen los buitres. Según El País, un alto cargo de Defensa, persona culta y sensible ha dicho:
Si intenta suicidarse [la mujer] será problema suyo y de su familia, no nuestro, porque ya no está en la Armada ni volverá
Pues no sé si será culto o no, yo lo dudo, pero es tan sensible que se me saltan las lágrimas. ¿No debería N. recibir tratamiento psicológico? Aunque bien pensado mejor que no. No al menos en las Fuerzas Armadas, mejor que esto lo lleve a cabo un profesional que la ayude y no que la hunda más todavía, dado que el panorama que se le avecina a la mujer es complicado: tiene una hija y está casada con un profesional de las Fuerzas Armadas.
Su comentario -sigue el artículo- refleja la actitud que la mayoría de los militares, hasta ahora con la pasividad de los responsables políticos, han adoptado ante el escándalo. Será difícil que Defensa pueda desentenderse de los problemas psicológicos que, según las mismas fuentes, padece N., la marinera que denunció un gravísimo atentado contra su intimidad ante un juzgado de Cartagena y, como consecuencia de ello, se ha convertido en comidilla de los corrillos militares, incluidos en los de ayer, en la celebración del Día de las Fuerzas Armadas.
Más allá del reglamento, la realidad desmiente que el trato sea ecuánime: mandos militares comentaban ayer, con total naturalidad, el estado civil de la mujer, del que se sabe incluso su nombre, pero nadie conoce dato alguno sobre el coprotagonista de las imágenes o el que las hizo públicas
En fin, en el Ejército ya no se premia la valentía sino la cobardía. La valentía de una mujer que denunció los hechos frente a la repugnante cobardía de los marineros y del que difundió las imágenes, el carroñero. En este último apartado, incluyo al ministro de Defensa que debería tomar cartas en el asunto y hacer justicia, sino, será tan cobarde como el "sensible" y "culto" alto mando de la Defensa.
Por mi parte, todo mi apoyo y consideración a N., que ojalá sepa, pueda y la dejen remontar el vuelo, porque aquí hay gente muy cristiana, pero a la hora de perdonar...